Momentos inolvidables.

(Un intento de recuperar el olvido)

Jose Luís Rguez.  Figueroa.

 

Acabo de sentarme delante del teclado del ordenador y me pregunto, ¿cómo comienzo la historia? ¿Desde el principio? Sería prolífico y, para algunos, quizá aburrido; por tanto, trataré de no divagar e ir directamente al grano… A los puristas les debo aclarar que el escaso conocimiento de las NOMIG me obliga a escribir el relato en castellano; ¡disculpadme por ello!

 

El viernes pasado, tuve el placer de conversar con Álvaro y Victoria en una concurrida terraza en el barrio de Lavapies. Para los  foráneos os diré que Lavapies es un barrio considerado multicultural, multilingüístico, multiétnico… Cualquier palabra que podáis añadir a multi es inmediatamente admitida  y asimilada…

 

Victoria, tras un rato de amena conversación, debió ausentarse y privarnos del placer de su compañía. Una vez a solas, Álvaro y yo rememoramos los viejos tiempos en El Instituto; lamentablemente, debido a la diferencia de edad, no habíamos coincidido en el mismo curso. Durante la conversación, me explayé acerca de algunas curiosas situaciones vividas durante mi estancia en Ribadavia… Ante la imposibilidad de recordar los nombres de los integrantes de aquellas ¿aventuras?, ¿travesuras?, me sugirió la posibilidad de plantearlo en el foro. Y ese es el motivo por el que escribo…

 

Buceando en mis recuerdos, me vienen a la mente momentos inolvidables; entre ellos destacaría a los dos que os narraré a continuación. Desgraciadamente, no consigo recordar a sus integrantes; quizá vosotros podáis ayudarme a convertir en nítidas las brumosas imágenes de mi memoria…

En la fotografía propiedad de Julio Freijido se ve una de estas barcas de alquiler y precisamente en la desembocadura del Avia en el río Miño.

 

Vayamos con el primer recuerdo… ¿Quién se acuerda de aquellas tardes veraniegas de navegación en la confluencia del Avia con el Miño? Os aclaro que solíamos acercarnos a aquel lugar por las tardes, sobre todo después de comer. Una vez allí, alquilábamos una barca y recorríamos el curso del Miño… Especialmente, recuerdo un día que, aprovechando la corriente, descendimos por el río hasta llegar a la altura de las nasas situadas frente a Francelos… Volcamos el contenido de una de ellas en el interior de la barca y, tras remar de nuevo aguas arriba, colocamos los pececillos sobre unas brasas, hechas precipitadamente, en una roca que sobresalía de las aguas en el centro de la corriente… Mientras se ahumaban completamente y antes de comérnoslos, nos desnudamos lanzándonos al agua y nadando en un ambiente pleno de risas y recocijo… En otras ocasiones, navegábamos hasta la presa de Castrelo y, tanto en el viaje de ida como en el de vuelta, amarrábamos la embarcación a los arbustos de las laderas; a continuación, tras despojarnos de las ropas, trepábamos a las rocas que bordeaban su orilla y, desde allí, nos arrojábamos a las oscuras y profundas aguas del río.

También en esta fotografía suministrada por Julio Freijido se ve Ribadavia y al fondo el río Miño y la zona de Francelos donde Figueroa cuenta su primer recuerdo. En esa zona pesqué yo mi primera trucha y la que sería definitiva para ser pescador toda mi vida...

Me cuenta Figueroa en un correo recibido el 05/0672009: "Adjunto a este correo va la foto de la dichosa roca situada en la desembocadura del Avia; la obtuvo Álvaro al día siguiente de la reunión (31/06/2009)   durante el recorrido que hicimos para rememorar momentos y lugares del pasado; así podrás completar un poco más la pequeña historia..."

Y ahora el segundo… ¿Recordáis las diversas expediciones a las abandonadas minas de wolframio? Tampoco logro enfocar los rostros de los que me acompañaban. Vuelvo a dar pistas… Creo recordar que la primera vez hicimos la travesía desde ¿A Barca? Cruzamos el Avia y ascendimos por las laderas hasta alcanzar la cima; una vez allí, continuamos la travesía hasta adentrarnos en los pinares… Recorrimos las zanjas excavadas en la superficie y, al final, nos encontramos con un profundo barranco artificial. Tras descender a él, exploramos las cuevas que poblaban sus paredes; dentro de una de ellas, tras un trecho reptando sobre nuestros codos, nos sorprendió la existencia de un pozo. Arrojábamos piedras en su abertura y, tras esperar un buen rato, escuchábamos el impacto contra el fondo; éramos incapaces de calcular cuan profundo era. Pero, como la curiosidad aviva el ingenio, continuamos explorando y, en sucesivas excursiones, descubrimos en la lejanía una construcción situada sobre la superficie de un prado. Intrigados, nos acercamos a ella caminando sobre la verde hierba hasta detenernos frente a su fachada. Ante nuestros ojos se levantaba una abandonada edificación en ruinas, forzamos la entrada y saltamos a su interior; este se encontraba polvoriento y abandonado, los escasos muebles estaban desvencijados y el suelo cubierto de viejos y carcomidos tablones de madera. Levantamos algunos de ellos y descubrimos un pozo de escasa profundidad… Descolgándonos, accedimos a él y nos dimos cuenta que comunicaba con una galería que se perdía en la oscuridad. No teníamos los medios necesarios para continuar la exploración, así que decidimos regresar otro día, provistos de linternas y cerillas. Cuando llegó el día D, con trapos viejos y palos, preparamos teas y antorchas, encendimos las linternas y nos aventuramos por la desconocida galería. Recuerdo un pequeño hilo de agua que discurría sobre el suelo cubierto de barro; el aletear de murciélagos que abandonaban su escondrijo a medida que avanzábamos… y los saltos y gritos de júbilo al encontrar el fondo del pozo… 

Fotografía  sacada del maravilloso blog de Julio Freijido "Maquians", en ella se ve la desembocadura del Avia en el Río Miño y a la izquierda seguramente el lugar donde cuenta José Luis Rguez. Figueroa investigaron y encontraron una mina de Wolfram. También es una hipótesis...

En esa zona y muy cerca del mirador de la fotografía, en lo que se llama actualmente sendero de Santa marta existen las minas de Wolfram seguramente a las que hace referencia Figueroa. No me extrañaría...

 

He llegado al final; ahora solo espero vuestra ayuda; recordad o preguntad, me gustaría saber quienes me acompañaban durante esos momentos. Desde entonces han transcurrido casi cuarenta años, pero esos recuerdos quizá hayan sido el germen de otras aventuras vividas con posterioridad. Pero eso es otra historia…

 

 

 

Hasta aquí el relato de Figueroa

Nota: la idea de José Luis es recuperar el olvido, por eso espera y esperamos vuestra participación en el foro con el ánimo de completar estos recuerdos inolvidables.

Quienes iban con el en estas excursiones?

Las fotografías y estos comentarios son un intento del webmaster de la web, para ilustrar un poco el trabajo.

La música, que podeis  quitar si quereis,  yo pienso que una buena aventura, y en este caso son dos,  implica una buena música, y desde luego ya quisiera  Indiana Jones  actuar con la música de  Carlos Núñez (A irmandade das estrelas).

 

 

COMENTARIOS Ó ARTIGO DE FIGUEROA

 

Álvaro:

No sé porqué me dá que alguno de los que compartieron esas dos aventuras con Figueroa van a estar el sábado allí, en la Veronza...

A lo mejor alguno de ellos las había medio olvidado... pero con la ayuda de unos y otros...volverán a rememorarlas...

Es curiosa la selectividad de nuestra memoria. Los recuerdos de cada uno dependen de la mayor carga emocional o afectiva que le hayamos atribuído, o de un mantenimiento períodico adecuado...

En este caso, doy fé, que Figueroa lo recordaba como si fuera ayer... los peces algo ahumados pero realmente crudos...

Creo que Figueroa debería escribir un libro con sus experiencias cuando dió la vuelta al mundo...

En cuanto a la excursión de la barca aguas abajo y aguas arriba por el Miño, yo no la hice nunca, pero sí muchas veces la de las minas de wolfram (estaban en el monte que estaba al lado de mi casa de Sta.Cristina-San Paio).

 

Nota: estoy a la espera de la fotografía de la roca donde asasteis los peces.

 

Andrés:

"Eu era un deses da barca entre Vitoiro, Carlos de Carballeda, Ferreira, Paco... teño dúbidas. E efectivamente asábamos os peixes nunha rocha que había no medio do rio. Abrímolos con unha navalla que levaba alguién. Fai tempo, neste foro, eu comentaba aqueles viaxes e acordábame de cando estaban facendo a ponte de Arnoia e empezaron a chover pedras no rio, estaban voando as rochas con dinamita en nos paseando ca barca por o rio.
Das excursións das minas, nunca fun; si me acordo de que un día no instituto falábase de esa expedición e que casi se xogaran a vida. Dende logo o Figueroa era o cabecilla de estas excursións. Hoxe en día sería coñecido como "Indiana Jones" "

 

Menacho:

Según Figueroa conta no relato, non me extrana que se xogaran o pelexo na excursión ás minas de wolfran. Eu fun unha vez de rapaz, e recordo co sitio era moi perigroso; non sei como estará na actualidade.

As viaxes en barca polo Avia-Miño eran unha delicia. Eu recordo as que fixen co Amando na súa barca. Cara abaixo, íase bastante ben, o malo era a viaxe de volta, contracorrente. Aí notábase a forza física e o peito do barqueiro ... por iso, a volta, sempre remaba Amando (je, je, je; home, non lle compraras o motor foraborda e se non querías que o barco morrera en francelos....

 

Secundino:

 

Dende fai uns anos son membro da Asociación ecoloxista Coto do Frade de Ribadavia e polo tanto recibo a súa revista cando se publica.

Revista de Coto do Frade recibida en maio do 2009.

No nº 9 de maio-agosto do 2009 trae un artigo que se titula O Sendeiro de Sta Marta que creo que ten que ver e moito co artigo de Figueroa. En calquera caso eu persoalmente estou interesado en que Figueroa teña ocasión de leelo e saber que ese sendeiro existe pero que moitos galegos inda non saben disfrutar da natureza e así as boas ideas convirtense en desfeitas.

Faleille deste artigo na nosa 2ª Xuntanza e o prometido é deuda. Espero que che gusta. O artigo non trae firma.

Este mapa é un engadido meu para indicar de que zona estamos a falar...Partindo de Sampaio hai un sendeiro que leva ata o mirador en vermello...

 

O SENDEIRO DE STA. MARTA.

 

    O sendeiro de Sta. Marta (para os amantes do sendeirismo máis coñecido polo PR-G80) , pista que percorre a ladeira do monte de Sta. Marta, pódese iniciar xusto  enfrente da única fábrica de cadaleitos que queda en Ribadavia (Ataudes Chao) ou pola zona vella da poboación de Sampaio, xunto as antenas de telefonía móvil, sae unha desviación hacia un mirador que: a máis de 200 metros de altitude, ofrece a mellor vista sobre a desembocadura do río Avia e a vila de Ribadavia, pero o máis interesante que ofrece este roteiro é a multitude de opcións  a descubrir, antiguas minas de wolframio abandonadas (hoxe están parcialmente valadas, que lembranzas cando eramos nenos e nos aburríamos e o "iluminado" de turno, supoño que unha vez vista a película dos Goonies, propuña ir as minas, mi madriña que tolos estabamos, hai cousas que se fan cando eramos nenos, si miña nai se entera do que chegamos a facer nese laberinto de covas aínda me doería o sopapo que me dera), ou os restos do antigo convento de franciscanos (que posteriormente se trasladaría a Ribadavia, quedando aquelo como unha leprosería), ou o castro castrexo de Sampaio (parece mentira que esté na situación que se atopa, devorado pola maleza e as acacias, pero que espectacular, aínda se pode observar o foso e o muro circular de catro metros de altura en todo o seu perímetro), ou o poboado de Fenosa abandonado na poboación de Sta. Cristina, que despois de trinta anos de desuso, aínda se mantén en pe, en toda a súa estructura (claro exemplo de como chegar a unha cesión con Fenosa para poder revitalizar dita infraestructura morta como albergue, cámping, aula da natureza, vivendas sociais, xeriátrico ...etc).

Paneis dos que fala máis abaixo...Fotografía que ven no traballo.

      Pero que ó que íamos, dito sendeiro foi construido no ano 2004 por un tinglado denominado Mancomunidade Turística Terras do Avia (que englobaba ós concellos de Ribadavia, Carballiño, Boborás e Leiro) e supuxo unha inversión de 63.000 € en colocación de dous paneis de madeira con un mapa da ruta, seis postes de piñeiro cun anaco de madeira en forma de frecha da distancia que falta e 31 pivotes de madeira de 50 cms. marcando o percorrido, e 48 marcas de pintura amarela e branca en rochas e piñeiros (un bote de kg. de pintura máis ou menos), eso si coa construcción dun miradoiro cun panel explicativo da localización do máis interesante (máis inversións non houbo, as pistas xa estaban feitas). Nos  nos metemos a valorar si o anteriormente sinalado custa 10.500.000 dans antigas pesetas, a crítica  desta nova sección é o resultado do tempo (5 anos despois) en dita infraestructura:

 

.- Os dous paneis de madeira están en branco (explícome; o soporte ainda está en pe, pero o contido para o que foi creado levouno o sol, desapareceu, levouno a siada, o vento, a chuvia, o home...) un atópase en frente da fábrica de cadaleitos e outro en Sampaio.

.-Os seis postes de piñeiro indicadores de distancia resisten as inclemencias do tempo, e os animais de duas patas.

.-Dos 21 pivotes de madeira clavados no chan xa so quedan 15 (un 50% menos).

.-As 48 marcas de pintura nas pedras e nos árbores se manteñen (as dos ñárbores estiraron un pouco).

Este era o panel, descoñezo o autor da fotografía.. Hoxe non se parece en nada....

.-O miradoiro que debeu ser onde se gastaron os cartos, está nunha situación lamentable con respeto a fai 5 anos, o panel explicativo en forma de mesa desapareceu, tanto o panel como as patas, é decir, todo. O resto está cheo de pintadas e tonterías típicas amén de inscripcións a navalla da moza de turno, a barandilla fáltanlle a metade dos paus que tiña, e corres un grave risco si te apoias nela, simplemente con tocarlle oscila uns vinte centímetros e o panel de metacrilato indicando o mirador levouno alguén, en definitiva un desastre.

 

A valoración de cómo se atopa esta infraestructura para uso e disfrute da natureza despois de 5 anos é doble, por un lado cando se fai algo, por parte do promotor hai que ter en conta as inclemencias do tempo, si pos unha foto plástica cun panel nun período pequeno de tempo vaise poñer branca, e o fin para o que foi creado queda inutilizado, (esto é máis fácil de correxir).

Por outro lado esta accción do home, sobre todo a peor e a xente máis nova e a xente máis maior, nestes dous períodos de vida e cando a xente é máis mala, cando eres novo fas maldade inconscientemente (gravar o nome da moza nun miradoiro) pero cando eres maior fas a maldade conscientemente (levas mesas e bancos enteiros con uso de gruas e tractores, amén du cercado enteiro) claro exemplo na área recreativa creada despois da limpeza do vertedoiro da Laxa de Nova (entre San Esteban e a franqueirán) omde os veciños de ambas poboacións rivalizaban por ver quen saqueaba máis.

 

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